martes, 23 de noviembre de 2010
Y lloro....
Y lloro, por un sueño perdido, por una esperanza muerta, por un deseo irrealizable, robado por el miedo al sufrimiento y al dolor. Un incontrolable desgarro de rabia ensordecedor que me pide libertad, en la vida, en el amor, en las historias estelares de fantasiosas vidas ideadas para la perfección. Lloro, entre el olor a noche sucia y empapada de negro y sin color, por toda la inmensa rabia que me hace desesperar, enloquecer, gritar. Por un sueño robado. Un sueño, por el que luchas día a día, por el que vendes casi tu vida, por el que deseas hacer realidad con las más fuertes de tus fuerzas. Un sueño que ideas y que de pronto se esfuma, te lo roban por envidia, por querer tener éxito. Alguien o algo que de pronto se cuela en tu vida para hacértela imposible, para desgarrarte el alma y la esperanza, para esconder tus alegrías. Alguien o algo que entra en tu vida y la destroza, porque no entiende de sueños o irrealidades realizables a causa de grandes emociones y profundos sentimientos. Llega ese algo que jamás habías encontrado en ese sueño que creías perfecto a la más estúpida ilusión perdida y encontrada por el tiempo. Llega sin pedir permiso, sin preguntar. Llega, y nada más. Y al esfumarse todo ese sueño de pronto te encuentras solo, sin nadie al que le preocupes. Solo, entre una noche repleta de estrellas que ya no brillan, que deslucen y ajan pasiones. Solo y perdido por un mundo, con sentimientos escondidos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario